Ser Madre

Por Lenka Kejevic


Ser mamá es una experiencia ambivalente, es maravilloso, se conoce el amor profundo y generoso. Pero también produce una enorme ansiedad generada por:

– La responsabilidad de cuidar a otro ser humano,
– Es el único compromiso que se toma realmente para toda la vida,
– La vida cambia drásticamente y si bien uno lo sabe, no lo sabe con totalidad hasta que no sucede, porque se tiene la voluntad de continuar con la propia vida, pero de todas maneras hay que hacer enormes concesiones,
– Tu pareja se devela nueva, con nueva capacidad de amar y enormes, totalmente nuevos defectos, una distancia a la maternidad y al cambio vivido que nos acerca a nuestras amigas madres cercanas, y a nuestras propias madres.

Criar es muy personal, todos te aconsejan, cada hora sale un nuevo libro, descubrimiento, investigación, opinión que solo te confunden y te sacan de lo más importante que es ver a tu hijo y sentir en tu corazón qué es lo que se necesita.

En este escenario es imposible decir qué es mejor, hay cosas que son realmente nocivas para la salud y otras de las que no sabemos las reales consecuencias. Todos queremos generar las mejores condiciones para la crianza, y nos sentimos culpables si no nos sentimos capaces, o estamos cansados o definitivamente no sabíamos.

Creo que nos tenemos que preguntar para qué todo el esfuerzo y la culpa. Qué queremos para el futuro de nuestros hijos, qué nos importa, y qué de eso es nuestra propia proyección de nuestras propias frustraciones.

Queremos que desarrollen todo su potencial, que puedan ser lo que quieran, que tengan las mejores oportunidades, pero nadie hace todo eso… nosotros tampoco, hay que partir de la base que en la vida hay sufrimiento, frustraciones, hay cosas para las que somos buenos y lo que no.

Qué pasa si reflexionamos con lo que nos hubiera gustado que nuestros padres hubieran hecho por nosotros… alimentarnos sanamente, abrazarnos en exceso, ver nuestras penas y contenernos, ser amables, enseñarnos a pensar… pero de manera suave, sin excesos, sin exageraciones, con mucho amor, enseñándonos a confiar en los demás y en la vida.

Nuestro taller no sólo entrega información… nos ayuda a hacernos preguntas importantes para responderlas de manera individual porque somos diferentes y también compartir para conocer y aprender de otras perspectivas… manteniendo siempre la flexibilidad de cambiarlas cuando veamos que nuestros hijos lo requieren.


Lenka Kegevic
Psicóloga