Maternidad, ¿un cuento de hadas?

Por Lenka Kejevic


Cuando esperamos el primer hijo tenemos una leve, muy leve idea de lo que vamos a comenzar vivir tanto en relación al embarazo, al parto, y por supuesto, cuando comienza la maternidad con una guagua en brazos.

Cuántas veces escuchamos: aprovecha de dormir. Y sonreímos. Y cuando estamos pasando noches en vela pensamos: de verdad debería haber aprovechado de dormir, si sólo el sueño pudiese acumularse como comida en una despensa…

Cuando vemos a otras madres, pensamos: yo quiero ser así, o, yo nunca en mi vida haría eso… y no nos damos ni cuenta y lo estamos haciendo…

Y nos vemos que la maternidad no es fácil, que no es perfecta, pero que es maravillosa. Y vemos muchas cosas más que contrastan entre lo que imaginamos que era y lo que realmente es ser madre.

Y, amigas!!! El reconocer que a veces es difícil, que a veces nos cuesta, que a veces nos agobia, agota, cansa, no quiere decir que no la disfrutemos!. Este hecho no nos aleja de la realidad de que estamos locamente enamoradas de nuestros hijos y de cada pelo de su cabeza. Que es maravilloso este amor del más puro, sincero, y desinteresado.

Ahora, también es justo reconocer que nos encantaría estar más cerca de la maternidad del cuento de hadas, pero como esa no es real, estamos disfrutando o aprendiendo a disfrutar la que tenemos, algunas con más llantos, otras con más peleas, algunas con más soledades, otras con más multitudes, cólicos, cacas, más o menos leche, alergias, insomnios, etc… pero aún con eso, sí es el trabajo más lindo. Y ciertamente el más importante: es uno de los pocos trabajos a través del cual podrás cambiar el mundo.


Lenka Kegevic
Psicóloga